Relato: Las canicas

Persiguiendo Azafatas

Creo que escribí este relato en 1999. No lo recuerdo bien. Debe ser de los primeros relatos que escribí y no me provocaron demasiada vergüenza ajena. Hoy quiero compartirlo con ustedes, ya que lo he rescatado de las profundidades de mi disco duro.  Y aunque mejorable, aún me sigue gustando. Que ustedes lo disfruten.

LAS CANICAS

I

-¿Nos sentamos?

-¿Qué?

-Que si nos sentamos

-Yo no. Siéntate tú si quieres.  

A veces me miraba con una sonrisa trivial y pálida, sin querer darle importancia a la situación.

Había química entre nosotras dos. Yo no tenía por qué decirle que estaba a punto de maquinar algo: Ella lo sabía con solo mirarme a la cara.

Y allí , sin casi decir nada , nos sentíamos mas libres, pero también mucho más mayores; y no me refiero a ser mas maduras o mas adultas. No.  Simplemente nos sentíamos como si hubiésemos vivido…

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